Eva Amurri Martino, hija de la actriz Susan Sarandon, ha revelado en una nueva publicación en su página web personal que recientemente tuvo que despedir a su niñera después de que ésta le enviara un mensaje a su marido, Kyle Martino, afirmando que quería mantener relaciones sexuales con él.
Tres semanas después de que el matrimonio contratara a la mujer -cuyo nombre se desconoce- para cuidar de su hija Marlowe, Kyle recibió un mensaje de texto muy explícito de su niñera mientras su mujer se encontraba de viaje.
"Una hora antes de la hora a la que se suponía que tenía que llegar para empezar el día, Kyle vio un mensaje suyo en su teléfono móvil que decía: 'Dios mío. Tía, ¿te he contado lo sexy que es mi nuevo jefe? Me encantaría fo**ármelo. Es una pena que a él no parezcan gustarle las mujeres latinas con muchas curvas a las que agarrarse'. Kyle no daba crédito a sus ojos. Estaba muy perdido. ¿Por qué le había mandado algo así? Parecía un 'error', pero también era raro porque apenas había pasado tiempo con esa mujer desde que la habíamos contratado", escribió Eva en su página Happily Eva After.
Finalmente, el marido de Eva decidió plantarle cara a la niñera para pedirle explicaciones y despedirla, algo que hizo que su mujer se sintiera muy orgullosa de él.
"Evidentemente ese mensaje no era un error. Si hubiera sido una equivocación, ella se habría sentido abochornada, habría intentado explicarse y arreglarlo. Ese mensaje lo envió para comprobar cómo estaba la situación con mi marido y así poder tener una oportunidad más tarde, cuando estuvieran a solas, para iniciar una conversación subida de tono con él. ¿Necesitáis más pruebas? Lo envió justo la única mañana en la que sabía que su mujer iba a estar fuera de la ciudad.
Sentí muchas emociones mientras Kyle me lo explicaba. Enfado, orgullo por tener un marido tan leal e inteligentecapaz de manejar la situación y traicionada. ¿Cómo se atreve esa persona a la que pagamos una suma muy generosa por cuidar de nuestra hija a utilizar el tiempo en el que debería estar cuidando de mi pequeña, en mi casa, para urdir un plan para fo**arse a mi marido y destruir mi familia? Menuda locura", concluyó Eva.
Los productos que más 'enganchan' al consumidor son los que puede llevar siempre consigo para utilizar en cualquier momento
Aplicarse cacao de forma compulsiva, desinfectar las manos cada dos minutos, rociarse crema una y otra vez, marear al resto con tanto perfume... Seguramente reconozca estos comportamientos en alguna persona de su entorno. O quizá usted mismo se vea reflejado. La sensación de bienestar que producen algunos cosméticos -hidratación, frescor, aromas agradables...- sumada al deseo de obtener unos resultados a corto plazo explica esa "necesidad" de recurrir a ellos de forma constante. Pero, ¿la repetición puede llegar a convertirse en un vicio? Los expertos consultados por ZEN lo tienen claro: ni los productos ni su formulación crean adicción. Son los usuarios los que los emplean de forma equivocada.
"Los cosméticos que más enganchan son los que puedes llevar en el bolso para recurrir a ellos en cualquier momento. Aunque se trata, más bien, de una necesidad psicológica porque los productos en sí mismos y sus componentes no causan dependencia", afirma el farmacéutico Enrique Bernat. La dermatóloga de la Academia Española de Dermatología y Venereología Carmen Carranza lo corrobora: "Algunos contienen fórmulas muy conseguidas para hidratar la piel a la par que generan una agradable sensación por su textura, su olor...". Y desde la firma cosmética Germaine de Capuccini refuerzan esta tesis. "Es cierto que cuando aplicas un producto y es agradable genera una sensación placentera, por lo que el cuerpo liberará endorfinas. Además, a medida que lo utilizas te ves mejor y esto conlleva una carga emocional ligada tanto a la sensorialidad del producto como al ritual de aplicación. Por eso sentimos un vínculo emocional con nuestro cosmético", afirma Marina Cerdá, Directora de Comunicación.
El cacao siempre a mano
Los profesionales coinciden en que la "dependencia no es mala". Sin embargo, puede generar "reacciones negativas en la piel, dermatitis o favorecer la aparición de alergias" si no aplicamos los productos correctamente. "Los aromas y los sabores no crean adicción. Su inclusión en las formulaciones, como por ejemplo en las vaselinas, puede hacer que estemos constantemente chupándonos los labios y pasando la lengua por ellos, causando una mayor irritación y sequedad que nos hace aplicarlo de nuevo, de manera que se convierte en un círculo vicioso", aclara Bernat.
Precisamente el cacao es uno de los productos que más provocan esta manía. "He probado casi todos los del mercado, en distintos formatos y de varios sabores. Antes estaba constantemente con el botecitoo la barra en la mano, hasta que encontré un bálsamo pediátrico para labios secos, agrietados y contra las erupciones que es neutro y se me ha pasado", cuenta Laura García, una de las personas que reconoce haber sido, en cierta manera, "adicta" al cosmético. Una aplicación por la mañana y otra por la noche "sería más que suficiente" para mantener los labios "en correcto estado de hidratación", recomienda el farmacéutico.
La necesidad de limpieza
Cada vez se ven más geles de desinfección en los lugares públicos, como hospitales y residencias. Es otro de los tipsde belleza que se echan al bolsillo o en la guantera del coche para limpiar las manos tras llenar el depósito de combustible y después de entrar en contacto con objetos que toca mucha gente, "como las barandillas de manos en el Metro". También puede ser obsesivo, sin embargo, la dermatóloga aclara que "en este tipo de conductas influye la personalidad de cada uno".
"Las recomendaciones de las organizaciones sanitarias y las advertencias en los medios han hecho que su venta se multiplique en farmacias y que en muchos lugares se hayan puesto dispensadores. Están más presentes debido a las últimas epidemias que hemos tenido, especialmente la gripe A de 2009", reflexiona Bernat. El farmacéutico asegura que la sensación de limpieza es tal, debido a su "poder bactericida", que algunos usuarios los utilizan incluso después de lavarse las manos con agua y jabón. "Es más que suficiente en la mayoría de los casos, por lo que su aplicación no debería extenderse". Además, estos productos suelen tener una proporción alcohólica muy alta: "Entrañan diferentes riesgos, principalmente, causan sequedad extrema en caso de uso constante".
Apropiarse de los aromas
Todos hemos asociado alguna vez un aroma concreto con una persona. Y, cuando nos cruzamos con alguien que lleva ese mismo perfume, inmediatamente, pensamos en ella. Las fragancias también nos encadenan de algún modo "porque nos regalan momentos de placer y, cómo no, nos queremos apropiar de ellos", opina Cerdá.
También está quien gasta medio frasco antes de salir de casa, causando el efecto contrario al que pretende porque no a todo el mundo le agradan las mismas fragancias. O el compañero que la guarda en su cajonera como una joya que saca a relucir varias veces al día. "Nuestro sentido del olfato es muy sensible y un aroma puede transportarnos a un instante de felicidad, asociado a un recuerdo o una emoción. No queremos dejar de oler algo y necesitamos prolongar en el tiempo esa exquisita sensación", dice Cerdá.
Para la experta, las fragancias de los cosméticos "fusionan la eficacia con el placer sensorial". "Consiguen que el ritual de belleza se convierta en un instante apetecible por sus texturas y aromas exquisitos, que envuelven la piel en una sensación de bienestar sensacional". Carranza afirma que "un buen aroma podría hacer que nos decantáramos más por un cosmético que por otro".
Hidratación constante
Existe la creencia de que utilizar crema de manos continuamente hace que se resequen más cuando no se aplica. No es del todo cierto. "Hay cremas que poseen un elevado porcentaje de glicerina. Se trata de un compuesto higroscópico, es decir, con gran capacidad de absorber la humedad, de tal forma que en lugares húmedos proporciona hidratación. Por el contrario, en ambientes secos, al no encontrar la humedad en el ambiente, la adquiere del propio cuerpo", informa Cerdá.
En esta línea, Enrique Bernat valora los ingredientes como clave ante la repetición al recurrir al tarro. "Si las cremas de manos están correctamente formuladas, aportan nutrientes que mejoran la barrera de protección natural de la piel. Cuando no, pueden llegar a dañar el manto hidrolipídico de tanto aplicarlas".
Lo que más reseca las manos son los jabones fuertes o el mojarnos mucho. "Si llevamos mucho tiempo utilizando un mismo producto para hidratarnos, podemos apreciar que la piel en cierto modo se acostumbra, por eso es buena opción plantearse cambiar o alternar varios". Lo mejor, coinciden los expertos, es"utilizar los cosméticos con mesura".
Los profesores, monitores de autocares escolares, de comedor, de actividades extraescolares y el personal que cuida de menores en centros docentes fuera del horario lectivo deberán acudir al Registro Central de Delincuentes Sexuales, que ha entrado en vigor este martes 1 de marzo, para acreditar ante su empleador que no ha cometido este tipo de delitos.
Así se desprende de las recomendaciones que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte acordó con las comunidades autónomas para la aplicación de la Ley de Protección de la Infancia y Adolescencia en el sistema educativo, que contempla el funcionamiento de esta base de datos con el objetivo de proteger a los niños de agresores sexuales, pederastas, pornógrafos y tratantes de seres humanos condenados por sentencia firme tanto en España como en otros países.
Desde la entrada en vigor de la reforma de la Ley de Infancia y hasta que ha puesto en funcionamiento este Registro Central de Delincuentes Sexuales, se estableció como medida transitoria la expedición de certificados del Registro Central de Penados, que ha sido denunciado por los sindicatos de enseñanza porque da cuenta de todo tipo de delitos, además de los sexuales, cometidos por el empleado o aspirante a un puesto de trabajo.
A partir de ahora, todas las personas que pretendan ejercer las profesiones, oficios y actividades que impliquen contacto habitual con menores deberán aportar a la Administración educativa, antes del inicio de su relación estatutaria o laboral, una certificación negativa del Registro Central de delincuentes sexuales. Si fueran de origen extranjero o tuvieran otra nacionalidad, deberán aportar también un certificado negativo de antecedentes penales de su país de origen.
Las administraciones educativas solicitarán a todas las personas con las que mantengan una relación estatutaria o laboral y que estén ejerciendo profesiones, oficios y actividades que impliquen contacto habitual con menores que aporten, a la mayor brevedad posible, una certificación negativa del Registro Central de delincuentes sexuales o el consentimiento para que la Administración educativa pueda consultar directamente estos datos.
Las comunidades autónomas solicitarán a las empresas con las que hayan contratado la prestación de servicios que impliquen contacto habitual con niños la aportación de una declaración responsable de que todo el personal al que corresponde la realización de estas actividades cumple los requisitos fijados por la Ley de Infancia; e instarán a los titulares de los centros educativos privados y concertados a garantizar que el personal que preste servicios en sus instalaciones también los cumple.
Controversia por la medida
La Organización Médica Colegial (OMC) ha avisado de que este Registro arriesga la reputación de los médicos de forma "inútil" y asegura que el beneficio que va a aportar esta medida es "nulo" ya que los que tienen antecedentes lo son por haber sido condenados y estarán fuera de la práctica profesional, por la sentencia penal y por las medidas disciplinarias colegiales.
"Para los que no han sido condenados y por tanto no tienen antecedentes, la medida no tiene efecto, pero tampoco puede evitar que puedan serlo. Se arriesga la reputación de toda la profesión médica exigiendo un certificado inútilque complicará el funcionamiento de los servicios. En consecuencia, se debe evitar esta medida por la perturbación que se produciría en la relación médico paciente y la imagen que proyectará a la sociedad de todos los médicos y otros profesionales sanitarios como potenciales agresores sexuales de los menores", han argumentado.
Dicho esto, la OMC ha asegurado que la "mejor garantía" para evitar estas situaciones es que en las consultas haya un acompañante del paciente o un colaborador del médico cuando el carácter íntimo de la exploración así lo requieran. Una medida que, a su entender, tiene la "virtud" añadida de proteger al menor del abuso y al médico de falsas acusaciones.
Por ello, la organización ha instado a la Administración a que restablezca la presencia de otro profesional sanitario auxiliar en las consultas y, si no en todas, al menos en las que se pueden plantear problemas de esta índole, por la "especial vulnerabilidad" de los pacientes.
Finalmente, la OMC ha mostrado su compromiso "inquebrantable" con todos los pacientes y, especialmente, con los más vulnerables, y su colaboración con los poderes públicos para el "estricto" cumplimiento de la ley y la "erradicación" de estas "repugnantes conductas".
Uno de los obstáculos para crear sociedades justas y convivencia pacífica es la intolerancia que se expresa en las palabras, y no sólo en las acciones. Algunos grupos se sienten autorizados para desacreditar a otros, porque estos últimos cuentan con una característica que los intolerantes consideran especialmente despreciable, digna del repudio generalizado y la exclusión. La actitud del intolerante suele reconocerse con el sufijo “fobia”, y es tan vieja como la humanidad.
La xenofobia, la aversión al extranjero, es, por desgracia, bien conocida, pero también la homofobia, el odio a las personas homosexuales, la fobia hacia gentes que practican una religión, como judíos, musulmanes o cristianos; y la gran desconocida, aunque universalmente practicada, es la aporofobia, el odio al pobre, y más si es indigente y vulnerable.
Este cúmulo de aversiones, y tantas más que deben existir, se basan en un déficit de humanidad, porque al intolerante le falta una capacidad humana básica, que es la voluntad de dialogar. Desde el pódium de su situación, que considera la correcta, contempla con desprecio a los que le parecen desviados y les niega el pan y la sal.
Craso error, por supuesto. En principio, porque toda persona es igualmente digna, ésa es la divisa de la Ilustración, y sus opciones personales merecen respeto, siempre que no dañen a otros. No sólo tolerancia pasiva, que ya es algo, sino también positivamente respeto activo.
La gran desconocida, aunque universalmente practicada, es la aporofobia, el odio al pobre, y más si es indigente y vulnerable
Pero es preciso ir más allá, porque para curar el mal de la intolerancia suele recomendarse intentar ponerse en el lugar del otro, imaginar qué debe sentir, cómo debe sufrir con el desprecio, practicar la empatía. Sin embargo, eso no basta, sino que es preciso entablar un diálogo, entrar en una conversación que es la que puede llevar a cambiar de mentalidad y que es además lo propiamente humano.
Afortunadamente, la razón humana no es monológica, sino dialógica, incluso los monólogos que vamos rumiando por la calle son diálogos internalizados. Sabemos de nosotros mismos preguntándonos y contestándonos, y también hablando con otros, porque, como bien decía Hölderlin, “somos un diálogo”. Negarse a hablar con otros, condenándolos a la exclusión, sin preocupación por conocer ni sus razones ni sus sentimientos, es enfermar de inhumanidad. Que es una enfermedad grave, si las hay.
En nuestro tiempo las fobias sociales han llegado a tener un tratamiento jurídico frente a lo que se ha venido a llamar “el discurso del odio”, el discurso de los intolerantes que estigmatizan a otros. Y está muy bien que el derecho haga su trabajo para defender a los humillados y ofendidos. Pero una convivencia pacífica exige mucho más que eso, exige que la ética haga su tarea de humanizar las relaciones entre las personas en la vida cotidiana, cultivando entre ellas el diálogo. Quienes han entrado en una conversación auténtica difícilmente tendrán tentaciones de dañarse.
El hombre –decía Aristóteles- se caracteriza por tener “lógos”, que quiere decir “razón” y “palabra”, y es el que le sirve para hablar sobre lo justo y lo injusto, construyendo con ello la casa y la ciudad. Una casa y una ciudad que hoy serían ya locales y globales.
"Una inyección de vitamina E: e de esperanza, de entusiasmo” es como definía Eduardo Galeano al movimiento del 15-M, que él mismo inspiró y del que fue testigo en 2011. Las palabras del escritor y periodista uruguayo en el texto El derecho de soñar, que se publicaron hace 20 años en una Tribuna del diario El País, cobran nueva vida en la voz de Juan Echanove.
El actor ha recitado el texto en un programa especial de Hora 25 de la cadena Ser, celebrado este lunes desde el Teatro del Barrio de Madrid. En él se han preguntado qué es lo que los españoles esperan del discurso de Pedro Sánchez, horas antes del inicio de la sesión de investidura. ¿Hablará de desahucios? ¿de pobreza? ¿del IVA cultural? ¿de los recortes en Sanidad o en Educación?, se pregunta el programa. Las palabras del uruguayo, fallecido en abril de 2015 han formado parte de su escaleta.
"Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas", "el aire estará limpio de los venenos de las máquinas y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones" y "la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar", son algunos de los deseos que expresaba Eduardo Galeano en El derecho de soñar.
Dibujante, obrero de fábrica, mensajero y mecanógrafo fueron algunos de sus oficios antes de convertirse en el intelectual que radiografiaba la sociedad sin perder la capacidad de utopía. Esa cercanía, realista y al mismo tiempo positiva, fue también un potente arma en su activismo político.
Este es el texto íntegro publicado en El País y que recita casi de forma textual Juan Echanove.
Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado, y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.
Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies:
- En las calles, los automóiles serán pisados por los perros.
- El aire estará limpio de los venenos de las máquinas y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
- La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor.
- El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropas.
- La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar.
- En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo.
- Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
- Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
- Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
- Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
- El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.
- Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
- Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
- Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
- La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
- La policía no será la maldición de quienes no pueden comprarla.
- La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
- Una mujer, negra, será presidenta de Brasil, y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América. Una mujer india gobernará Guatemala, y otra, Perú.
- En Argentina, las locas de la Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
- La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés. El sexto mandamiento ordenará: "Festejarás el cuerpo". El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado.
- La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento, que se le había olvidado al Señor: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".
- Todos los penitentes serán celebrantes, y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni día que no sea vivido como si fuera el primero.
No tomas azúcar ni edulcorantes, y estás en busca de opciones más saludables para aportar dulzor a tus recetas, a tu café o a tu yogur natural. Tal vez hayas descubierto el azúcar de caña, la miel, el sirope de arce o el de ágave, quién sabe si incluso el sirope de trigo ecológico. Son nombres que suenan bien, con un aura beatífica de alimento 'natural' y como de buen rollo. Además, los venden en tiendas especializadas llenas de cosas eco-bio-orgánicas de países lejanos, así que malos no pueden ser.
Miras y contrastas las etiquetas de todos aquellos otros productos elaborados que pones en tu cesta de la compra, evitando todos los que lleven impresa la palabra 'azúcar'. Por eso te llevas a casa esas galletas súper saludables con jarabe de maíz, o ese magnífico turrón con fructosa, o aquellas tortitas con jarabe de malta o con miel o con melaza o con dextrosa. O con todas esas cosas juntas, mientras sea 'sin azúcar añadido'.
Bien, pues permíteme que sea sinceramente crudo: vives engañado y hay muchas probabilidades de que estés haciendo las cosas peor que mal. Mark Twain hizo un resumen perfecto para esta ocasión: “No es lo que sabes lo que te mete en líos. Es lo que crees saber con certeza y que sencillamente no es así”. Déjame que te explique.
Probablemente tus intenciones sean las mejores del mundo: no añadir demasiado azúcar a tu dieta. Eso está muy bien: recordemos que actualmente se ha estimado que el consumo por habitante y año de azúcares está cercano a los 70 kg, mientras hace tres siglos rondaba los 3. Sin embargo hoy descubriremos que los jarabes, siropes, mieles y demás sustancias de nombre complaciente con las que crees sustituir el azúcar son, en realidad, una estrategia de los productores para ocultar el principal ingrediente: precisamente aquel del que pretendes huir.
La miel
Winnye the Pooh no está muy contento con este post. WIKIMEDIA
Empezamos con el ingrediente/azucarante de imagen más venerable. Me refiero a la muy natural miel de abeja, que en realidad es –por término medio– una solución que contiene un 82% de su peso en forma de azúcar. "¿Un azúcar sin más?", te estarás preguntando. Pues sí, el mismo o muy similar, al menos en sus efectos metabólicos. En 100 gramos de miel, hay 82 de azúcar. Si dudas de mis palabras, quizá te convenza más la forma que tiene la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) de referirse a la miel de abeja: “La miel ha ganado la falsa reputación de ser de especial valor nutritivo. En realidad contiene únicamente azúcar, agua y trazas diminutas de otros nutrientes. Aunque es puramente una fuente de energía, tiene valor sensorial como un alimento agradable para los seres humanos”.
Es decir, úsala porque te gusta su sabor, no por que quieras evitar el azúcar para endulzar cualquier receta o alimento, ya que lo que estás poniendo al usar la miel es azúcar a cascoporro. El valor nutritivo de la miel, por muy 'natural' que sea a la hora de hacer acopio de esos 'elementos traza' que puede contener, no justifica de ninguna forma el peaje en forma de azúcar que has de pagar, sobre todo si es precisamente eso lo que pretendes evitar. Existen infinitas formas de adquirir esos o similares nutrientes y elementos a partir de una adecuada planificación con la justa e importante presencia de alimentos de origen vegetal en la dieta.
A este tenor el colmo del despropósito lo he encontrado en unos cacahuetes con miel en los que, una vez consultados los ingredientes se contrasta que la miel no es uno de ellos. Sí figura el azúcar y los aromas (de miel, supongo) para dar el pego. En mi opinión este ejemplo no es más que un fraude anecdótico que carece de toda importancia, pero sin querer a deja al descubierto la verdadera naturaleza de la miel: azúcar, agua y poco (o nada) más.
Siropes y jarabes
Si lees la sombra del sirope de arce al atardecer, pone 'azúcar'. WIKIMEDIA
Lo mismo que en el caso enterior: se trata en todos los casos de soluciones (en el término químico del concepto) que, con distinto origen, contienen cantidades de azúcar más que notables. Es tan sencillo como recurrir al diccionario y buscar las definiciones de jarabe y sirope. Estos se obtienen de los jugos de diversas plantas, frutos u órganos vegetales; para posteriormente evaporar la mayor parte del agua y concentrar los azúcares presentes en esas plantas. ¿Cuánto azúcar hay en los variados jarabes y siropes? Pues mucho, tanto como para referirse a estos productos como “azúcar líquido”, expresión por la que se les conoce coloquialmente. Por ejemplo, en el sirope de arce puede haber cerca de un 70% de azúcares en peso; en el jarabe de maíz alto en fructosa el 76%; en el sirope de agave hasta un 85%... y así suma y sigue, con independencia del origen.
Da igual que la industria borre de su etiquetado la palabra maldita, la cambie por siropes o jarabes y además les ponga el sello de ecológico: la cantidad de azúcar presente es la misma, pero con la ausencia de la palabra maldita y el oropel del ecologismo. Puestos a sacar los pies del tiesto, también se podría obtener azúcar de remolachas ecológicas o si se quiere rizar el rizo y poner a la venta jarabe de remolacha de origen ecológico cuyo efecto en términos de azúcar sería el mismo.
Observa como cambiaría el cuento en esta etiqueta si se cambiaran las palabras 'sirope de trigo' (ecológico) y 'azúcar de caña' (también ecológico) por 'azúcar', aquello que se quiere evitar pero que al mismo tiempo es lo que en realidad encierran estos molones ingredientes. El resultado, en la info nutricional (el texto de más abajo): 42,7% de hidratos de carbono, apuesto que en su inmensa mayoría azúcares (que no detallan, los picaruelos).
Azúcar moreno, integral o 'natural'
Lo sentimos, pero los cuatro son lo mismo. WIKIMEDIA
Desconozco la razón por la que muchos santifican con la corona de la excelencia alimentaria al azúcar así etiquetado cuando lo sustituyen por el azúcar refinado… ¿sabrán que este tipo de azúcar es en realidad entre un 85 a 95% azúcar y ya está? El resto, hasta el 100% del peso está constituido por agua y unas cantidades ínfimas de minerales (calcio, hierro, potasio y magnesio) y todavía menores de vitaminas. Tal y como dice Miguel Lurueña en su muy recomendable post al respecto: “si lo que quieres son nutrientes, no los busques en el azúcar”.
En mi opinión, el proceso racional detrás de este tipo de elecciones resulta similar al pensar que como es peligroso saltar desde el piso 75 (usar azúcar refinado) es mejor bajarse al 74 y saltar desde ahí (o usar azúcar integral, moreno o integral). En el mundo del camuflaje azucaril podemos encontrar numerosos adjetivos que cualifican el producto, pero que de ninguna forma y en ninguno de los casos evitan la indefectible naturaleza de lo que tenemos entre manos. Me refiero al azúcar glacé, demerara, turbinado, perla, candi, etcétera.
Te podrán sonar más o menos bien y te los pueden haber vendido como la quintaesencia de lo saludable (aquí tienes un ejemplo de magufismo editoriala través de la promoción de los azucarantes) pero siempre son más de lo mismo, azúcar, en un altísimo porcentaje, cuyas originales características se ciñen más a sus propiedades organolépticas o sensoriales que a las nutricionales.
Sin embargo, al final el uso de estos eufemismos azucarantes entre los ingredientes no soluciona nada: al contrario, dificulta al consumidor el realizar elecciones acertadas en consonancia con sus intereses (evitar el azúcar). Muy en especial cuando dichos azucarantes, además de evitar la palabra maldita, envuelven su imagen de una imagen especialmente complaciente y benefactora.
Tal y como me comentó una buena compañera, es como si en la lucha contra la presencia de sal en los alimentos, alguien evitara su uso en un determinado producto poniendo entre los ingredientes agua de mar. Algo que suena mucho mejor que la sal que al final incluye, pero sin mencionarlo, precisamente aquello que se quiere evitar.
La traicionera fructosa y el índice glucémico
La fructosa es un tipo de hidrato de carbono simple (es decir, de azúcar) característico de la fruta, de la miel y de buena parte de los siropes y jarabes antes mencionados. Así, en las décadas de los 70 y 80 se propuso a la fructosa como el azúcar “de los diabéticos” ya que provoca una elevación de la glucemia mucho más sutil que cuando se utilizan otros azúcares típicos como la sacarosa (o azúcar común).
Es decir, la fructosa era “buena” porque tenía un índice glucémico menor. Sin embargo, y a pesar de que buena parta de la industria sigue enrocada en este mensaje, hoy tenemos bastante claro que sustituir los azúcares habituales por fructosa o alimentos que la contienen en gran medida, es como saltar de la sartén para caer en las brasas.
Ciertamente la fructosa tiene un índice glucémicosignificativamente menor que la sacarosa o la glucosa, pero sus implicaciones metabólicas se apuntan como devastadoras –según la evidencia científica actual– en lo que se refiere al incremento del peso, el riesgo de diabetes, el hígado graso no alcohólico y la enfermedad cardiovascular.
Y es que por muy baja que sea una dieta en grasa que al mismo tiempo sea alta en azúcares refinados (en especial en fructosa) en realidad estaremos ante una dieta alta en grasa cuando se presta atención a lo que nuestro hígado tiene que hacer con la fructosa.
En el particular mapa sobre la riqueza municipal y la desigualdad que elabora cada año el Instituto Nacional de Estadística (INE), Pozuelo de Alarcón se consolida como la urbe con la renta familiar más elevada de España. La población madrileña, situada al oeste de Madrid, está rodeada de bosques de pinos y su urbanismo está salpicada por exclusivas urbanizaciones de chalés. Sus familias acumulan una renta media de 70.298 euros, según la estadística difundida este martes por el INE con datos de 2013. El municipio madrileño sobresale respecto al resto de 109 ciudades españolas analizadas. A pesar de que su riqueza familiar ha disminuido en cerca de 2.000 euros, su renta por hogar supera en casi 14.000 euros la de Majadahonda, el segundo municipio más rico. La radiografía municipal del INE revela una estrecha vinculación entre el nivel de renta de los municipios y sus tasas de paro y actividad, que también recopila el estudio.
A la vista de los datos, la riqueza se concentra en el noroeste de la corona metropolitana de Madrid. Seis de las diez ciudades con más renta familiar son madrileñas: Majadahonda, Alcobendas, Las Rozas, Madrid y San Sebastián de los Reyes. La mayor subida de renta de un año a otro la experimenta Alcobendas, cuya renta familiar sube un 4,55%, unos 2.200 euros más.
El elemento costero se repite en la lista de las más humildes. Torrevieja (Alicante) destaca como la ciudad con menos rentapor hogar de España, con 13.977 euros, cinco veces menos que la de Pozuelo. Torrevieja acapara el dudoso honor de ser la población con menos renta por hogar por las características especiales del municipio porque básicamente está dedicado al turismo residencial de y, por tanto, con una fuerte estacionalidad. El mayor descenso de renta se produce en Getafe, que pierde unos 2.090 euros de renta, un 6,73% menos entre 20913 y 2012.
El paro, clave para la renta
La recopilación de datos del INE por municipios, además de la renta anual, también se recogen otros aspectos del nivel de vida, como empleo, educación e incluso tasas de mortalidad y natalidad. Con respecto al paro (en este caso se utilizan datos actualizados de 2015), tres municipios andaluces acaparan la mayor tasa de desempleo de España: Sanlúcar de Barrameda (42,3%), La Línea de la Concepción (40,1%) y Jerez de la Frontera (39,4%).
En el extremo opuesto, Pozuelo de Alarcón, con una tasa de paro del 9%, Las Rozas (10,2%) y Sant Cugat del Vallés (10,4%), son los municipios con menos ciudadanos sin trabajo.
En cuanto a las tasas de actividad, las más elevadas en el año 2015 se dieron en tres ciudades de Comunidad de Madrid: Parla (70,5%), Fuenlabrada (69,4%) y Torrejón de Ardoz (67,7%). En el lado opuesto, las menores tasas de actividad se presentaron en León (50,6%), Ferrol (51,4%) y Gijón (51,5%).
Para la construcción de este indicador se han tenido en cuenta dos componentes: la renta disponible anual neta, cuya fuente es la Agencia Tributaria, y el número de hogares con rentas. Se dispone de información para las 109 ciudades, con excepción de las pertenecientes a Comunidad Foral de Navarra y País Vasco.
La riqueza va por barrios
El informe analiza por primera vez la desigualdad de la riqueza por barrios. Para ello se han estudiado las características de 484 barrios de 16 municipios españoles con más de 250.000 habitantes. Con datos del año 2012, los barrios de El Viso y La Piovera, en Madrid, tenían una renta media por hogar superior a 100.000 euros. La tercera posición la ocupaba el barrio de Pedralbes, en Barcelona, con 92.755 euros. Por su parte, las rentas más bajas se localizaban en la ciudad de Sevilla, concretamente en las zonas 5-A (barrio Polígono Sur del distrito Sur) y 4-E (barrios de Los Pájaros y Amate del distrito Cerro-Amate), con algo más de 12.000 euros.
El informe publicado este martes por el INE forma parte del proyecto europeo Urban Auditrecoge información sobre las condiciones de vida en las ciudades de la Unión Europea y los países candidatos. Su objetivo es la recopilación, estimación y publicación de datos estadísticos comparables de contenido socioeconómico para conocer y medir la calidad de vida en un determinado número de áreas territoriales relacionadas con el ámbito urbano. La lista de ciudades objeto del proyecto se selecciona a partir de datos de densidad de población y tamaño de su centro urbano. Para España, se compone de 109 ciudades.